El Día Mundial de la Salud es reconocido desde 1950 con el objetivo de promulgar la salud como un derecho básico y universal que todas las personas deberíamos tener cubierto mediante un adecuado acceso a la atención sanitaria de calidad.
Hoy, 7 de abril, la edición 77 del Día Mundial de la Salud se conmemora con el lema: “Comienzos saludables, futuros esperanzadores”. De este modo, se pretende concienciar e incrementar la dedicación para terminar con las muertes prevenibles de madres y recién nacidos, fomentar los embarazos y partos saludables y enfatizar la importancia de la salud y el bienestar de las mujeres a largo plazo.

Día Mundial de la Salud

No hay salud sin salud mental

Partiendo de la definición que la OMS (Organización Mundial de la Salud) establece: “la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”, resulta fundamental considerar la parte psicológica y emocional para realizar un abordaje integral de los embarazos, nacimientos y primeras etapas de la maternidad.

Por eso vamos a aprovechar este día para dar a conocer la psicología perinatal y neonatal, para qué sirven y en qué aspectos pueden ayudar a las mujeres y sus familias en todos estos procesos que son muy bonitos, pero también pueden conllevar ciertas dificultades y muchas emociones diferentes que abordar y gestionar.

Psicología perinatal

Desde esta área de estudio de la psicología se trabaja por asegurar el bienestar psicológico y emocional de las familias y los bebés desde el momento de la preconcepción con el deseo de tener un hijo/a hasta el postparto y los primeros años de vida del bebé. Por tanto, el objetivo primordial es el de promover la salud psíquica de todas las personas que participan de este proceso (las madres, los padres y los bebés) y asegurarse que cada uno de ellos cuenta con el apoyo preciso y necesario para afrontar los desafíos que surgen en este periodo.

¿En qué cosas concretas puede ayudarte?

• En los posibles problemas que pueden darse durante la búsqueda del embarazo: acompañando y ofreciendo el apoyo necesario a las personas que enfrentan dificultades para concebir, abordando el estrés y la ansiedad que supone esta circunstancia.

• En problemas psicológicos y emocionales propios del periodo perinatal, realizando una evaluación e intervención, por ejemplo, en la depresión posparto y la ansiedad perinatal.

• En ofrecer atención a familias con antecedentes de trastornos mentales mediante estrategias con las que poder prevenir recaídas y manejar los posibles signos y síntomas durante el embarazo y el posparto.

• Aportar un apoyo específico en los duelos gestacionales (duelo tras la pérdida de un embarazo), facilitando la expresión de emociones y la búsqueda de sentido.

• En vivencias y experiencias de partos traumáticos, realizando intervenciones para familias que han vivenciado partos difíciles o traumáticos, ayudándolas a procesar la experiencia y disminuir las consecuencias negativas en su bienestar mental.

• En los casos de prematuridad con apoyo a las familias de bebés prematuros, ayudándolos en la gestión del estrés y a establecer un vínculo de apego seguro con su bebé.

• En las diferentes dudas y dificultades que puedan surgir a la hora de asumir el nuevo rol de maternidad/paternidad: asistir a familias que enfrentan dificultades en sus roles, promoviendo habilidades parentales positivas, desmontando mitos y aportando información veraz.

• En establecer y/o fortalecer un vínculo estable y seguro con el bebé que permita unas bases sólidas para una crianza saludable.

• En atender síntomas y trastornos psicosomáticos que puedan surgir en las primeras etapas de la infancia, que incluye de los 0-3 años (detección y manejo de síntomas y trastornos en los niños pequeños, ayudando a los padres a entender y responder adecuadamente a las necesidades de sus hijos).

Conclusión

Una buena salud durante el embarazo, el posparto y los primeros momentos de una maternidad debe incluir una atención integral y personalizada, que contemple todos los aspectos de la vida, incluyendo los aspectos emocionales y psicológicos (salud mental).

En este sentido, la psicología perinatal se dedica a estudiar y abordar los aspectos emocionales, psicológicos y sociales que rodean el embarazo, el parto y el posparto, que son etapas de una vulnerabilidad emocional (síntomas y signos de ansiedad y depresión son muy frecuentes). Además, se encarga de desmontar y refutar los numerosos mitos y estereotipos con los que nos encontramos en estas fases y que pueden influir negativamente en el bienestar emocional.

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